miércoles, 27 de abril de 2011

Vuélvete a enamorar con Javier Herce: EL CHICO DEL GORRO ROJO

Javier Herce siempre ha sido y será una apuesta segura de Odisea Editorial. A sus dos románticas novelas anteriores, Desde aquí hasta tu ventana y Cuando acabe el verano, hay que añadir un nuevo y esperado título: El chico del gorro rojo. Novedad primaveral que promete alterar tu corazón tanto como lo hace la estación más bonita del año.


Julio recibe para su veinticinco cumpleaños un diario con las hojas en blanco. En sus páginas anotará sus deseos de convertirse en un reputado fotógrafo y trasladarse a Madrid donde para todos existen oportunidades, incluso para amar. Sus sentimientos y experiencias también quedan reflejados en las páginas de estas memorias con las que Javier nos ayuda a entender el amor.
Soñador empedernido, Julio sufrirá los vericuetos del amor y desamor. Varias parejas pasarán por su vida aunque ninguno logrará arrebatarle el corazón hasta que se cruce en su camino un espléndido chico con un gorro rojo.
“Javier Herce ha sabido recuperar el prestigio y el caché de la siempre denostada novela romántica” 
Su capacidad para trasmitir, con su descarnada prosa, sentimientos de amor y ternura lo han convertido en uno de los escritores más admirados y respetados del género romántico. Javier Herce vuelve con El chico del gorro rojo a emocionarnos metiéndose en el más profundo rincón de nuestro corazón.
El autor nos traslada a su Logroño natal para acercarnos a la vida de un gay en una ciudad pequeña. Con muchos puntos autobiográficos, Herce se desnuda en su novela para trasmitirnos su concepción artística de la fotografía, además de su peculiar visión del amor. Un pequeño homenaje a sus comienzos como artista de este creador multidisciplinar al que no se le resiste ningún reto que se proponga.

Javier Herce (Logroño, 1977) es un artista polifacético y polivalente. Su faceta de escritor es, tal vez, la más conocida desde que ganara el IX Premio Odisea de Literatura con la sublime novela Desde aquí hasta tu ventana y que le valió comparaciones con Bret Easton Ellis o Chuck Palahniuk. Con El chico del gorro rojo y Cuando acabe el verano, su anterior novela, Herce sigue explorando en temas románticos y del corazón. No podemos olvidar ni omitir su trabajo como fotógrafo, como cineasta y como editor, pues Javier Herce publica desde 2010 la exitosa revista on line Ultratumba.

lunes, 25 de abril de 2011

BARBIE LÓPEZ vuelve a A DIFFERENT LIFE en La noche de los libros

Ya lo hizo el año pasado, cuando celebramos en la mejor librería de Chueca la tradicional Noche de los Libros, y este año amenaza con volver a hacerlo. El próximo miércoles, 27 de abril, Barbie López volverá a ser la encargada de animar con su desparpajo y picardía la celebración mundial del Día del Libro, aplazado este año por coincidir con las festividades de Semana Santa.



 Acércate hasta A different life, en el número 30 de la madrileña y      chuequera calle Pelayo, para disfrutar con el desparpajo de esta genial artista que será la encargada de recomendarte las mejores novelas para. Pídele consejo a la popular travesti y no te olvides que durante todo el día, tus compras en libros tendrán un descuento del 10%. ¡Ya no tienes excusa para hacerte con algo de cultura y disfrutar de un buen libro que acompañe desde tus fantasías más morbosas hasta las más bellas historias de amor jamás contadas.

La señorita López, ávida lectora, se ha quedado prendada con todas las novedades editoriales que Odisea ha preparado para ti durante este último año como son las dos nuevas colecciones de bolsillo: Libido Pocket y [odiseabolsillo]. Además de, claro está, de sentirse entusiasmada con las Curvas peligrosas de Susana Hernández; con las dos grandes obras de 2010, Barsexlona y La historia más triste del mundo, Premios Odisea de Literatura; con la fantástica y excéntrica versión de El Evangelio según la Maluna (¿no reconocéis a la protagonista de la portada?); o con las novelas eróticas más calientes que jamás se han publicado en este país: Entre rejas y Servicio completo. 


BARBIE LÓPEZ EN LA NOCHE DE LOS LIBROS
A different life
Pelayo, 30
Madrid
A partir de las 19.00 h.

miércoles, 20 de abril de 2011

"Las decisiones tienen siempre sus consecuencias y éstas pueden depararnos el éxito o el fracaso, la desgracia o la felicidad."

Memoria personal en la línea de las grandes autobiografías de nuestro tiempo, a medio camino entre Las cenizas de Ángela y Antes que anochezca. Escrito en el agua es, sobre todo, un ejercicio de introspección, tan riguroso como honesto, en el que su autor no elude los temas más espinosos ni sus propias culpas y responsabilidades. 
Con un estilo ameno, sobrio, sin falsos alardes, Pedro Menchén nos relata en este libro la aventura de su vida, una vida llena de pequeños pero fascinantes.


Escrito en el agua es una autobiografía y creo que empezaste a escribirla en 1995. ¿No eras o no eres demasiado joven para escribir tu autobiografía?

Sí, pero es que yo tardo mucho tiempo en escribir mis libros y no quería morirme sin ver terminado éste o sin verlo editado. Mi primer libro me costó 10 años. Labios ensangrentados, catorce… Los abandono, los vuelvo a coger… Yo escribo así. Hay libros que empecé en los años setenta o en los años noventa y todavía no los he terminado. Además, tengo que escribir la segunda parte de mi autobiografía, ya que Escrito en el agua sólo cubre mis primeros 25 ó 26 años, y no sé cuándo la terminaré, entre otras cosas porque ni siquiera la he empezado. Desde luego, no creo que esté lista antes de cinco años. Y tengo tantas cosas que contar. No soy Jack London, pero casi… Por otro lado, temía que se me olvidaran muchas cosas y si dejas los proyectos para la vejez, luego pude ser demasiado tarde.


Conociste a Umbral en tu juventud y a Gregorio Prieto, el pintor de la Generación del 27. Háblanos de ellos.
Conocí a Umbral en 1972, cuando él tenía unos treinta y tantos o cuarenta años. Ya empezaba a ser conocido entonces, aunque aún no era famoso. Pero, básicamente, era el Umbral que todo el mundo conoció después. Sin embargo, era más accesible y tratable. Yo tenía 19 o 20 años y le entregué el manuscrito de una novelita mía. Quedamos en una cafetería para hablar de ella y recuerdo que él pidió una Coca-cola y un perrito. Al final, cuando nos despedimos, me dijo: “Me invitas, ¿verdad?” “Sí, claro”, dije yo completamente aterrorizado ya que no estaba seguro de poder para pagar la cuenta. En realidad, sólo llevaba en el bolsillo el dinero para el metro y el autobús. En aquella época no había bonobús y había que pagar siempre que tomabas el metro o el autobús. Por suerte, tenía el dinero justo para pagar la cuenta. Ni un céntimo de menos o de más. Pero tuve que regresar andando hasta mi casa desde la plaza de Castilla hasta Usera; es decir, de un extremo a otro de Madrid. Yo pensaba que Umbral me invitaría a mí, no yo a él. A fin de cuentas, yo era un chaval y él un tipo maduro y los tipos maduros siempre invitan a los jóvenes. Además, él tomó dos consumiciones: una Coca-cola y un perrito, mientras que yo sólo había tomado un té… Pero Umbral ya iba de vedette y, si quedabas con él, había que invitarle… Fue una anécdota divertida después de todo. Pero lo que me entristeció fue que no le gustase mi novela. Según Umbral, yo tenía aún mucho que aprender y tenía razón.

¿Y con Gregorio Prieto, qué tipo de relación tuviste?
Pues le conocí en una exposición antológica que hizo en 1978. Al parecer, le gusté desde el principio y me invitó a visitarle en su casa. Siempre que iba allí, me pedía que me desnudara… Se enamoró de mí y mantuvimos relaciones durante año y medio. Hasta que no pude soportarlo más y rompí con él.

¿Te confesó él mismo que había sido amante de Lorca?
Sí, sí. Lo aseguraba. Me describía incluso cómo era el pene de Lorca. También decía que era pasivo y todas esas cosas. Mucha gente, periodistas italianos, británicos, habían intentado arrancar de Prieto confidencias de ese tipo, pero él se había cerrado en banda y no le contaba nada a nadie, según decía, sólo a mí. Lo que no sabía Prieto es que yo llevaba un diario y que lo apuntaba todo. Lamento haber abandonado el diario a los dos meses. Pero creo que no tiene desperdicio. Lo incluyo íntegro en Escrito en el agua. Ian Gibson lleva tiempo esperando para poder leerlo. Pero quien a mí me interesaba entonces era Cernuda. Prieto y él habían vivido juntos en Londres y yo no paraba de preguntarle sobre Cernuda. Me confesó que se acostaron juntos una vez y que el pene de Cernuda “era una cosa sin vida”. Pero yo no me fiaría mucho de Prieto. No digo que mintiera, pero lo deformaba o lo exageraba todo.

"Mucha gente, periodistas italianos, británicos, habían intentado arrancar de Prieto confidencias de ese tipo, pero él se había cerrado en banda y no le contaba nada a nadie, según decía, sólo a mí." 

Sorprende que te consideres a ti mismo un perdedor, tal como dices en el prólogo de tu libro. ¿Realmente lo crees así?
Claro. Soy de la generación de Muñoz Molina, de Javier Marías, de Mendicutti, de Villena... Empecé publicando mis primeros libros, más o menos, al mismo tiempo que ellos. Sin embargo, ellos han triunfado, ellos viven de la literatura, ellos son famosos y yo no. Pero no me quejo. Cada uno tiene lo que puede o lo que se merece. Y yo, la verdad, no quiero ser famoso. No me gusta ser un hombre mediático. No quiero estar en todos los periódicos, en todos los programas de radio o de televisión. La fama cansa y aburre muchísimo. No sé cómo la soportan. A mí me gusta pasar desapercibido por donde voy, me gusta sentarme en una cafetería y que nadie me conozca. Eso es estupendo. No entiendo cómo a la gente le gusta tanto salir en la tele. Yo me niego a salir en la tele. Ya estuve dos veces en la tele y no quiero volver a salir más. Naturalmente quiero que mis libros triunfen, ellos sí, quiero que se vendan mucho, que tengan mucho éxito, pero que a mí me dejen en paz. Todo lo que tengo que decir, lo digo en mis libros y no tengo nada más que añadir. Me gusta la literatura, pero no me gusta hablar de literatura. Y si, por casualidad, empiezo a tener éxito ahora, te prometo que me apartaré, me alejaré de todo el mundo como hizo JD Salinger.


"En Escrito en el agua he analizado minuciosamente mi vida para tratar de conocerme a mí mismo y, de paso, dar testimonio de ello a los demás."

¿Qué has querido contarnos en Escrito en el agua? ¿Por qué ese título?
Pues, como dijo Borges cuando alguien le preguntó qué quería decir en uno de sus libros, “digo lo que digo…” Es decir que mi libro habla por sí sólo. Todo lo que quiero decir está en el libro. Y no hay nada más que añadir. En Escrito en el agua he analizado minuciosamente mi vida para tratar de conocerme a mí mismo y, de paso, dar testimonio de ello a los demás. Creo que esa sería una buena definición. Y es que no hay nada tan difícil como conocerse a sí mismo. Vivir, saber vivir es un arte muy difícil. Es un arte que muy pocos dominan. Y los pocos que lo dominan son los triunfadores. Los demás, la inmensa mayoría, somos los perdedores. Yo aún estoy intentando aprender a vivir. Vivir consiste en tomar decisiones. Constantemente tomamos decisiones. En cada segundo de nuestra existencia tomamos decisiones. Pero ¿cuáles son las decisiones correctas? ¿Cuáles son las más convenientes? Y es que las decisiones tienen siempre sus consecuencias y éstas pueden depararnos el éxito o el fracaso, la desgracia o la felicidad. De eso, más o menos, es de lo que trata mi libro. Y sobre el título, pues está sacado del epitafio de John Keats y de un poema en prosa de Cernuda inspirado en el epitafio de John Keats. Su significado no puede ser más evidente. Yo no sabía si se publicaría mi libro ni cuándo se publicaría. Temía incluso que quedara inédito para siempre. Pero, ay, se cruzó en mi camino Óscar Pérez, que es un hombre generoso, con visión, y lo publicó. Y es que a los perdedores, a veces, también nos sonríe la suerte. Lo que pasa es que no siempre sabemos aprovecharla.

miércoles, 13 de abril de 2011

"La prostitución es una profesión y no debe ser demonizada" afirma Rafa C. que regento el mejor piso de chaperos que ha conocido España

Para regentar el que fue el ‘mejor piso de chaperos de Madrid’, Rafa C. tuvo que lidiar durante diez años con la picardía y sagacidad del casi centenar de chicos que pasaron por aquel céntrico piso madrileño. Metódico y estricto, Rafa C. anotó el día a día de aquellos años que siempre recordará con una descarada sonrisa.


¿No suena un poco pretencioso decir que regentaste el ‘mejor piso de chaperos de Madrid’?
En absoluto porque durante muchos años así fue reconocido a nivel nacional por todos los profesionales del sector en España. Con tres normas: seriedad, honradez y discreción. Y en la Comunidad Europea, solamente con Claus, en Berlín, se nos pudo comparar llegando a superar los cincuenta servicios en un día.
En SERVICIO COMPLETO narras con todo lujo de detalles las experiencias de los clientes con los chaperos, ¿ya no quedan chaperos discretos?
Por supuesto que sí, muchísimos, solo que esos no se hacen notar. Un chapero inteligente sabe que la discreción es su mejor garantía de futuro. Los que saben mantener una imagen de honestidad y discreción, cuando deciden dejarlo, tienen su agendita de contactos para enchufes y recomendaciones de follamigos. Se les abren muchas puertas que a cualquier otro no se le abrirían.
Cuando mi marido y yo seamos más mayores contrataremos a alguno de esos chicos que conozco para que atienda nuestros asuntos y viva con nosotros. 
¿A qué se dedica un chapero cuando deja la profesión?
Depende. Los bisexuales son bastante predecibles, suelen casarse, trabajan en cualquier cosa y cuando les surge la oportunidad follan con tíos.  En los homosexuales hay más diversidad, unos al llegar a cierta edad se enrollan con otro chapero y tratan de buscarse otro trabajo combinándolo con algunos servicios. Otros tratan de encontrar un príncipe azul en forma de un señor de edad mediana que les retire antes de que se les pase el arroz. Los más inteligentes regresan a su país con la vida resuelta. Y, por último, lo que siempre fue mi caballo de batalla, los que se meten en el mundo de las drogas: esos no tienen follamigos importantes que les ayuden,  terminan trabajando de camellos o tirados por las calles pues son personas que necesitan mucho dinero y no están acostumbradas a trabajar, no tienen más futuro.
“Cuando mi marido y yo seamos más mayores contrataremos a alguno de esos chicos que conozco para que atienda nuestros asuntos y viva con nosotros.”

En ese piso sucedieron multitud de cosas divertidas, extravagantes y extremadamente morbosas; pero lo vuestro era un negocio peligroso. ¿Nunca llegaste a tener miedo?
Sí, algunas veces, una en concreto en que un chico de Asturias persiguió con una navaja enorme a un chico de Valencia. Tuve que echarle cojones y sangre fría para poder calmarle y quitársela para que no ensartara a la marica lenguaraz. El chico asturiano se había enrollado con una camarera y el de Valencia, en un ataque de celos, le dijo a la chica que ése era su hombre y que trabajaban de chaperos.
Según el libro eres una persona estricta y perspicaz. No dejabas entrar drogas en el piso y no permitías que los chaperos se enamoraran entre ellos, ¿tan malo es el amor para el negocio?
El amor y las drogas son lo peor para este negocio. El amor provoca celos y conflictos, yo he llegado a ver como un chico le metía el dedo en el culo a su novio después de un servicio para saber si se había dejado follar. Las drogas transforman a las personas, convierten a un buen chico en un ser abominable. La pena de muerte es poco para aquellos que las venden.
Y en el lado contrario, ¿hubo algún enamoramiento entre cliente y chapero?
Muchos  casos se dieron de retirar al chico de la prostitución de forma definitiva. Otros clientes, de esos que se dicen decentes, se llevaban a los chicos con mil promesas: los metían en un apartamento hasta que se cansaban de ellos y desaparecían, tuve incluso un cliente anticuario al que declare persona non grata por reincidir en esas prácticas.
Eres de opiniones controvertidas, ¿realmente crees que la prostitución es una ‘labor socialmente necesaria’?
Rotundamente sí. Hay verdades que son evidentes y la libre utilización de nuestro cuerpo es un derecho natural e incuestionable que ningún gobernante, por muy democráticamente que haya sido elegido, tiene derecho a impedir o dificultar.
En segundo lugar los clientes, muchos son personas de edad a los que de otra forma les resultaría muy difícil tener relaciones sexuales. Otros son poco agraciados. Otros por timidez o comodidad. Los motivos para contratar un servicio sexual son infinitos. Esto es una profesión y no debe ser demonizada.
En las ciudades grandes la mayoría de los hombres lo hacen y muchas mujeres también. Una persona sexualmente satisfecha tiene muchas más posibilidades de ser una persona equilibrada en todos los sentidos y con mejor carácter que una persona insatisfecha, algunas veces para poder satisfacerse no dudan en recurrir a la violación o incluso al asesinato.

“Siempre que se haga con honradez la prostitución es un labor socialmente necesaria. ¡Vivan los chaperos!”

Has sido uno de los mayores defensores de la ‘causa gay’ en España, llegando a militar en los primeros colectivos gay del país, ¿cómo ves en la actualidad la realidad LGTB española?
Han pasado muchos años desde que yo me aparté, pero no creo que haya nada nuevo. Gente con ilusión por trabajar, aunque cada vez menos, abajo. Gente demagoga y con un afán enfermizo de chupar subvenciones, arriba. 
Precisamente terminaste hastiado de ‘politrepas’ como tú les llamas, ¿ya por entonces tan poco importaba la causa y primaba el dinero?
No, entonces no. Lo que jodía todo eran los partidos de izquierda que se infiltraban en todas partes, grupos o asociaciones, para conseguir más que dinero, poder. Lo sé muy bien porque yo fui comunista. En los tiempos de la dictadura, el partido te adulaba mientras le fueras útil y después te tiraba a un rincón.
En eso los políticos siguen siendo iguales. Cuando mi marido y yo quisimos casarnos recurrimos a un político al que nosotros, de forma indirecta, habíamos ayudado a trepar. Nos dijo que no había problema, pero llegado el día de la boda nos dejó colgados porque le habíamos exigido a su secretaria que no queríamos prensa y éramos de los primerísimos que se casaban.
Lejos quedaba la amistad y el cariño de cuando nos invitaba a su casa por su cumpleaños. Pero claro, él es un político que se pasa el tiempo estirando el gaznate para salir en las fotos y nosotros ya no le éramos útiles. En los tiempos en que seis amigos tomamos el registro civil de Madrid al grito de queremos casarnos, él si estaba esperando que llegara la televisión.
En el último minuto, desesperados, localizamos a un concejal que se ofreció a casarnos. Era del PP, una persona amabilísima, lo que demuestra que en todos los partidos hay políticos humanos y politrepas que solo van a su negocio, a por  la pasta y a por el poder.
Los políticos como Tierno Galván son una especie en extinción. Él, siendo alcalde de Madrid, murió en un pisito de alquiler. Si hubiese vivido más, viendo lo que ahora tenemos,  habría muerto de vergüenza.

martes, 5 de abril de 2011

Descubre la cara más sexual y morbosa de Barcelona


Odisea Editorial y Fnac tienen el placer de invitarte a la presentación de Barsexlona, novela ganadora del XII Premio Odisea de Literatura, de José Guerra.


Barsexlona es una historia contemporánea que refleja el marcado carácter sexual y erótico de la ciudad condal que inspiró a José Guerra esta novela y que le valió conseguir el XII Premio Odisea de Literatura.


¡Descubre la cara más sexual y morbosa de Barcelona!


   


Martes 5 de abril
19:00 Horas
Fnac La Maquinista
Centro Comercial La Maquinista   
Paseo de Potosí, 2
08030  Barcelona